miércoles, 14 de abril de 2010

No hay razón para odiar si no existe nada, no hay sentimientos en un fantasma de humo, donde el corazón no existe, es la vida un encontrón diario a estos sentimientos que matan y envenenan la sangre, todas razones inexplicables que nos muestran una idea única de dolor y odio hacia uno mismo, por una ilusión, que se hizo de algo que realmente no existió, un gusto sólo fue eso, una mirada fugaz que le dio alas a un ser que no puede volar y trata de escapar de esto, que vive en un mar de lágrimas por su soledad y aunque su corazón tiene otros seres en sí, estos no le dan el amor que anhela y quiere, ya que es un trota mundos que busca su yo o su alma ideal, ese ser que le comprenderá y le enseñará lo que es amor de verdad, donde un beso no será el simple roce de dos bocas, sino la demostración de afectó mas tierna y dulce de amor, donde un abrazo dará la ilusión una y otra vez de su compañía y el tomarse de las manos no representará un contacto vano y obligado por el simple hecho de que son más que amigos.

Todo esto para llegar a un final feliz de ficción, un cuento, un poema, una anécdota, una triste historia, un final perfecto un todo llamado AMOR.